Sobre la enseñanza


Algunas consideraciones 
en torno a la enseñanza de la lectura y la escritura



Pensar la enseñanza de un cierto tipo de lectura y de escritura en la universidad, como dice al inicio de este blog, implica identificar algunas dificultades en dichas prácticas en la universidad e identificar algunas posibles soluciones que contribuyan a sortearlas.

Antes que nada, es necesario reafirmar en este punto que para la autora de este blog la función de la universidad en relación con el conocimiento y la sociedad consiste en enseñar ciencia y cultura; y que este blog invita a pensar las prácticas de lectura y de escritura considerando tal función, a partir de una perspectiva discursiva e interactiva del lenguaje, en aras de la formación de sujetos reflexivos, críticos y éticos.

Ahora bien, por un lado se tiene en cuenta lo planteado por Michéle Petit sobre la necesidad de tener un referente de lector que disfruta de la lectura. El profesor que quiere enseñar a leer y mostrar la importancia que tiene la lectura en la vida del profesional o del sujeto en general, es necesario que primero transmita el goce y disfrute que le proporciona la lectura y la importancia que implica para él leer, no sólo en términos de la actualización académica y profesional, sino en su proceso de formación o autoconstrucción como sujeto pensante. Una lectura en voz alta en clase en donde se ilustre ello, podría generar impactos en el imaginario que tengan los estudiantes sobre la lectura: un comentario que genere debate por una confrontación de lo que se lee con lo que se vive, con lo que se cree, se imagina, se desea; y dejarse llevar por la lectura a lugares de sueño y de muerte, que proyecten o exijan renuncias. Aclaro que el disfrute evidente del profesor, la lectura en voz alta o los debates no garantizan un impacto positivo y transcendente en los imaginarios sobre las prácticas de lectura de los estudiantes, pero sí existe la posibilidad de que suceda. Y esta posibilidad es una puerta de esperanza para una lectura que, como dije en la pestaña Leer hoy, está volcada hacia la funcionalidad que la hace aburridora.

Tal vez una forma de lograr, entonces, el disfrute de la lectura sea mediante el proyecto de aula. De las posibles configuraciones didácticas, éste puede conseguir que los estudiantes se interesen por estudiar un problema (objeto de estudio) de acuerdo mutuo, con la adecuada orientación disciplinaria y programación y organización entre los profesores de cada disciplina. A través de este es posible aprender los contenidos específicos de las asignaturas, en tanto los estudiantes vean los aportes que las asignaturas hacen a la comprensión y posible solución del problema evidenciado por ellos. 

Un profesor no quiere ver estudiantes “ociosos” en su clase; por tanto debe intentar conectar algún problema que los estudiantes evidencien con los contenidos específicos de su asignatura. En este punto, el profesor puede ayudar a que los estudiantes identifiquen un problema. Pero adicional a ello, en el proyecto de aula es esencial una perspectiva discursiva del lenguaje, que oriente los procesos de comprensión de los textos que se lean específicamente de la asignatura en la cual se plantee el problema. Esta perspectiva posibilita ver el lenguaje como disciplina transversal del proyecto, puesto que todo conocimiento es entendido y transmitido a través del lenguaje, por tanto en el discurso pueden estar muchas de las estrategias para conducir al estudiante a la búsqueda y construcción de sí como sujeto pensante que se confronta con la lectura. Asimismo, la perspectiva discursiva del lenguaje involucra notar la relevancia de los procesos de producción textual en aras de llevar al estudiante a poner en orden sus ideas sobre algún tema, y dilucidar ambigüedades que le exijan aclarar situaciones o destacarlas, para no dar por hecho que ya se conoce.


Amén de lo anterior, creo que la interdisciplinariedad ofrece un lente más amplio para acercarse a la comprensión de un problema y a su posible solución. Reivindico por ello los grupos de investigación o asociaciones académicas compuestas por profesionales que desde diferentes disciplinas contribuyan al estudio de un problema, porque cada punto observado puede ser una de las aristas del mismo. No obstante, la mirada interdisciplinaria requiere de los profesionales el respeto y reconocimiento a las otras disciplinas y la identificación de las relaciones entre las mismas.

La observación de los problemas en su impacto social permite también generar interés en los estudiantes, dado que consiguen aterrizan el conocimiento en aspectos de su vida. Recordemos que la universidad (en tanto escuela) se debe no sólo al conocimiento, sino a la sociedad. En este sentido, los textos leídos y producidos por profesores y estudiantes universitarios deben llevar a la confrontación de los imaginarios con los límites que la humanidad pone, por el respeto a la otredad y el reconocimiento de la propia humanidad.

Finalmente, creo que la "ociosidad" de un estudiante puede dar cuenta de falta de interés en los contenidos específicos de una disciplina, por no ver la relevancia de los mismos para su vida. La esperanza de posicionar la lectura y la escritura en el proceso de aprendizaje, tiene mucho que ver con el grado de importancia que tenga para los estudiantes aprender los contenidos de los textos que deban comprender y producir.

* "Teoría de la clase ociosa". Pintura de Adolfo Vásquez Rocca.


2 comentarios:

  1. Defiendes en este texto la configuración didáctica "proyectos de aula", como la alternativa para "conseguir que los estudiantes se interesen por aprender los contenidos específicos de las asignaturas, en tanto ven su aporte a la comprensión y posible solución de un problema evidenciado por ellos". Sin embargo, no se si no pensaste que este texto puede ser leído por muchas personas y tal vez ellas no tengan claro en qué consiste éste. Es posible que si han leído el análisis de la experiencia que analizaste, algo les quede claro. Pero no es seguro que lo hagan.
    Lo planteo porque este concepto es bastante disperso y confunso cuando predomina el activismo en la enseñanza.

    Otra cosa: Por el tono reflexivo del texto, creo que hizo falta saber si como profesora, puedes respaldar tu valoración positiva con tu propia experiencia.
    para

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    1. Tiene razón en que tengo que pensar mejor este texto. Lo modificaré en la medida que vaya aclarando algunos elementos del mismo. Muy pertinente su comentario.

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