Análisis del proyecto “LEER Y ESCRIBIR PARA APRENDER”
En esta pestaña se muestra un
análisis realizado a prácticas educativas relacionadas con los procesos de
lectura y escritura para aprender, esto es, para la apropiación y desarrollo de
conocimiento.
El proyecto llamado “Leer y escribir
para aprender” fue realizado por un grupo de investigación interdisciplinario
de profesores de la Institución Educativa Comercial Ciudad de Cali, que tuvo el
propósito de buscar un aprendizaje más autónomo a través de la comprensión de problemas
de interés de los estudiantes, a partir de una mirada interdisciplinaria de los
mismos, posibilitando la apropiación de los contenidos específicos de las
disciplinas (de cada asignatura) en relación con tales problemas, mediante la
enseñanza de la lectura y la escritura como fundamento principal de dicho
aprendizaje.
El caso que aquí se revisa es un
trabajo realizado con estudiantes de 11° grado de la institución educativa,
sobre el calentamiento global, como
problemática que se aborda desde las asignaturas de Química, Sociales, Física y
Lengua Castellana. El análisis se lleva a cabo a partir de la observación de un
video y la lectura de un informe sobre la experiencia.
Ahora bien, considerando la noción
que César Coll y Emilio Sánchez (2008) tienen de las prácticas educativas, como
“el conjunto de actividades que profesores y alumnos despliegan en las
aulas”, a través del análisis se procurará “comprender qué y cómo
aprenden los alumnos y qué y cómo enseñan los profesores” (p. 1), a partir de estudiar
qué hacen y dicen para abordar el calentamiento
global con las estrategias que los contenidos propuestos en cada asignatura
ofrecen. El estudio se centrará en la Configuración didáctica, la Relación
entre las disciplinas de conocimiento, la Representación del profesor, la
Representación de los estudiantes, la Interacción y el Contexto institucional,
y su relación con la lectura y la escritura.
1. Configuración didáctica: En el proyecto “Leer y escribir para
aprender” el grupo de investigación ha privilegiado la pedagogía por proyectos.
En este caso, se estudia el proyecto de aula sobre el calentamiento global. Se resalta que éste fue abordado en cuatro
asignaturas, a saber: Química, Física, Sociales y Lengua Castellana, como un
proyecto de aula conjunto.
El proyecto inició en la clase de Química.
A raíz de la incomodidad y preocupación por las altas temperaturas que se
presentaron en Cali en ese momento, la profesora llevó un artículo de un
periódico de circulación nacional sobre el calentamiento
global, actividad que generó más interés de los estudiantes en las causas
del calentamiento global y las maneras de contribuir a la solución de este
problema. La profesora, entonces se reunió con las profesoras de Física,
Sociales y Lengua Castellana (miembros del grupo de investigación) y empezaron la
formulación del proyecto de aula, de modo que cuando se elaboraran los
objetivos y estrategias no quedaran por fuera los objetivos específicos de cada
asignatura, en torno a los contenidos especializados que cada una podía ofrecer
al proyecto.
La planeación de este proyecto fue
conjunta, profesoras y estudiantes acordaron los siguientes objetivos:
§
Contribuir de manera individual a que la geografía
colombiana no se deteriore.
§
Conocer acerca de los problemas ambientales que
afectan al planeta
§
Actualizarnos desde la ciencia para entender lo que
está sucediendo a nivel mundial.
§
Proponer alternativas de solución a problemáticas
ambientales.
§
Relacionar aspectos que se suceden en el ambiente y
que tienen relación con la química.
§ Elaborar, por grupos, un
texto escrito para exponer las ideas que se aprendieron sobre el tema a otras
personas.
Para alcanzar tales objetivos, acordaron las
estrategias que se presentan a continuación:
§ Buscar información en
Internet, en libros de química y de ecología;
§ Explicar en clase
conceptos y definiciones;
§ Hacer lecturas y
talleres;
§ Visitar alguna empresa;
§ Invitar un
conferencista;
§ Ver la película: “El día después de mañana”.
Como se observa, los objetivos y las
estrategias del proyecto de aula efectivamente contienen los objetivos relacionados
con cada disciplina involucrada, de manera que se pueda abordar el problema
desde cada asignatura, y los intereses de los estudiantes, buscando orientar su
atención hacia la comprensión y el aprendizaje del tema de su preocupación.
Para llevar a cabo un proyecto de
aula como este, se requirió que la profesora estuviera muy atenta a las
intervenciones comunes y cotidianas de los estudiantes, y a la forma en que
ellos expresaran su incomodidad y preocupación, pues sólo teniendo en cuenta
esto, ella decidió estimularlos con el artículo mencionado. Además, una
adecuada escogencia del artículo provocó los resultados esperados por la
profesora: interesar aún más a los estudiantes por el calentamiento global. La
razón por la cual la profesora procuraba esto, es que los estudiantes aprenden
los conocimientos especializados motivados por comprender y contribuir a
solucionar el problema de su interés. Adicionalmente, el abordaje del
calentamiento global por cuatro profesoras del grupo de investigación,
posibilitó un estudio interdisciplinario del mismo.
El beneficio de la pedagogía por
proyectos radica en que se genera interés en los saberes especializados a
partir de estudiar un problema de preocupación general de los estudiantes –que
de hecho debe haber sido manifestado por ellos-. Pero además, este grupo de
investigación logró llevar a cabo un estudio interdisciplinario, considerando
que la lectura y la escritura de textos ayudan a la apropiación del
conocimiento.
2. Relación entre las disciplinas de conocimiento: Como
se menciona antes, este proyecto de aula invita al trabajo concatenado entre
las profesoras, a un estudio interdisciplinario para una mejor comprensión del
problema a abordar, dado que cada disciplina puede dar cuenta de uno o varios
fenómenos que le originan o que se relacionan con él. No se considera, entonces
que una disciplina es más importante que otra, sino que es complementaria en el
acercamiento a un problema o fenómeno. Esto pone en evidencia que las
profesoras identifican relaciones entre las disciplinas de conocimiento que
cada una trabaja, a la vez que reconocen las otras disciplinas, sus aportes al
conocimiento, y reconocen que un problema se puede comprender mejor si es
abordado interdisciplinariamente.
Por ejemplo, la profesora de
Sociales espera que los estudiantes aprendan sobre las precipitaciones, por su
relación con el calentamiento global; la profesora de Lengua castellana usa los
textos que deben leer los alumnos para trabajar la comprensión textual, y
enseña las características del texto expositivo con el fin de que puedan escribir
el que está dentro de los objetivos del proyecto. Así, cada profesora da cuenta
de aquello que debe enseñar, a la vez que se logra un aprendizaje con sentido,
por parte de los estudiantes.
Ahora bien, es necesario hacer
referencia exclusiva a las dos formas en que es visto el lenguaje en este
proyecto: una, es como fin y la otra
como medio. La primera hace
referencia a la necesidad de enseñar los contenidos específicos de la
asignatura de Lengua castellana, que para este caso son: ¿qué es un texto
expositivo?, ¿cuáles son sus características?, ¿cómo se cita?, ¿cómo se le da
coherencia y cohesión al texto? [1]. La
otra, reconoce al lenguaje como transversal a todas las disciplinas. La
profesora de Química sostiene que asumir que el profesor de Lengua castellana es
quien orienta la lectura y la escritura es una mirada muy reducida de los
profesores de las otras disciplinas, ya que los profesores de ciencias también
ponen a los estudiantes a leer y a escribir textos característicos de la
disciplina. Siguiendo a la profesora de Química: “hay que empezar a precisar que los discursos de literatura no son
iguales a los discursos de sociales, ni a los de matemática”. Este
argumento de hecho fundamenta lo que dice antes, pues los profesores de
ciencias ponen a leer y a escribir los textos específicos de su materia.
Decir que los discursos de una
disciplina son distintos a los de otra es concebir que los conocimientos de
cada disciplina son compartidos básicamente mediante el discurso. El tejido
discursivo en las disciplinas y entre ellas, hace que las profesoras vean la
importancia del lenguaje en los procesos de comprensión y de producción de los
textos característicos de cada asignatura.
Esto es ya ubicarse en la
perspectiva discursiva del lenguaje. El grupo de investigación no sólo aborda
los problemas del proyecto de aula desde una perspectiva interdisciplinaria,
sino además, desde una perspectiva discursiva, en la que se considera que cada
profesora debe conocer los discursos de su asignatura y los textos de los
cuales se sirve para la apropiación del conocimiento.
Ahora bien, el lenguaje juega un
papel cardinal en términos de la lectura y la escritura en este proyecto de
aula, porque ayuda a comprender el discurso que se lee y se produce. El
proyecto “leer y escribir para aprender” pone en evidencia la postura del grupo
de investigación sobre la importancia de la lectura y la escritura, pero también
del lenguaje como eje transversal del aprendizaje; de hecho, en el proyecto se
pone a prueba que leer y escribir ayuda a aprender.
¿De qué forma la lectura y la
escritura ayudan en el proceso de aprendizaje? Primero es necesario resaltar
que los alumnos están estudiando algo que les interesa, razón por la cual se
espera que tengan la intención de entender aquello que se relaciona con el
problema de su interés. Segundo, el estudiante que hace parte de este proyecto
de aula está aprendiendo a comprender y producir textos identificando categorías
lingüísticas y discursivas, como la macroestructura del texto, la cohesión y la
coherencia, la citación, entre otras. Pero sobre voy a referirme al proceso
mental que requiere la lectura.
Paula Carlino (2008) hace una
distinción entre los procesos de escuchar y de leer. Sostiene que cuando
alguien escucha no tiene control del ritmo de lo que escucha, ni puede devolverse
a revisar lo escuchado; mientras que cuando alguien lee, lo hace a su ritmo y
puede revisar de nuevo lo leído, posibilitando que el proceso de comprensión se
haga al ritmo que requiere el lector. Asimismo, el lector puede jerarquizar la
información, determinando lo que es más pertinente para sus intereses. Resaltar
y anotar en los bordes del texto, por ejemplo, son formas de jerarquizar la
información y por tanto, estrategias para la apropiación de conocimiento,
puesto que se llama la atención intencionadamente sobre una información
específica. El proceso de escribir, por su parte, está más relacionado con el
acto de exteriorizar un conocimiento, y a partir de ello, ver ese conocimiento
que queda fuera brinda la oportunidad de corregirlo, de ver ambigüedades, de
reconstruirlo. Así, la jerarquización de la información leída y la
reconstrucción del conocimiento exteriorizado son las razones por las cuales la
lectura y la escritura se ofrecen como prácticas que ayudan en el proceso de
aprendizaje.
La relación entre las disciplinas de
conocimiento, entonces se teje en dos sentidos: entre las diferentes
disciplinas de conocimiento que participan en este proyecto (evidente en las
asignaturas) para comprender un problema de
las ciencias, y entre el lenguaje y las disciplinas para leer y escribir
los textos propios de cada disciplina, como fundamento del aprendizaje.
3. Representación del profesor: Dos profesoras hablan de lo que
entienden que el profesor hace en la clase, dando cuenta de la representación
que tienen de sí mismas en su rol de docente: la profesora de Química, habla de
los docentes como orientadores: “lo que
hay que hacer es tener los elementos conceptuales para poder orientar en
el aula de clase estos distintos procesos” [2],
dice refiriéndose a la forma como cada profesor debe trabajar el problema desde
su materia. La palabra “orientación” para referirse a la labor del profesor, culturalmente
parece tener menos carga de dominación, aunque hace pensar que el estudiante no
puede hacer solo ciertas cosas, razón por la cual requiere de un orientador. Por
su parte, la profesora de Ciencias Sociales, sostiene: “el docente propone, pero no impone”. El término “propone” es un poco
menos preciso, porque cualquier propuesta puede ser rechazada, pero hay algunas
propuestas del profesor en relación con el aprendizaje de su saber que no
pueden ser rechazadas, en aras de no perder de vista los objetivos de la
asignatura y de la escuela en general. Sin embargo, pensar que el profesor
propone es también dar cabida a la crítica (argumentada) por parte de los
estudiantes y a considerar que alguna propuesta puede no ser la más pertinente
para una situación particular.
Asimismo, el profesor que no impone
es un profesor que no se asume como única autoridad en el proceso de enseñanza,
sino que entiende que el proceso de enseñanza es más efectivo en la medida que
se tengan en cuenta tanto sus propuestas como las de los estudiantes, buscando
interesarlos en su proceso de aprendizaje –por aprender aquello que les
importa- y cumplir la enseñanza de los contenidos especializados de la asignatura,
aplicados al problema estudiado en el proyecto de aula. Este “no imponerse”
demandó de las profesoras un proceso de aprendizaje sobre el fenómeno del
calentamiento global en relación con la disciplina de cada una, llevándolas a
indagar también sobre qué contenidos de su asignatura o qué cosas de su
disciplina contribuían a comprender tal fenómeno, a la vez que se involucraban
en las posibles soluciones al mismo.
Se puede establecer aquí un
paralelo: el profesor que en este proyecto se presenta versus el profesor tradicional.
Este último, visto en su extremo, es el profesor que planea, presenta
muy organizada su planeación a la institución, enseña los contenidos de su
asignatura y evalúa. La representación del profesor de este proyecto, evidencia
un salto paradigmático a un profesor que co-planea, co-ejecuta, co-corrige y
co-evalúa. Es un profesor que ha intentado desprenderse de ciertos controles
para dar libertad al proceso de aprendizaje en los estudiantes, estimulándoles a
través de exigirles lo que en su capacidad pueden hacer. Es una forma de
decirles que “son capaces” de leer y escribir bien y de aprender bien. “Soltar
controles” abre paso a un estudiante activo en su proceso de aprendizaje, pues
si la labor de quien escucha es más pasiva que la de quien lee –como sostiene
Carlino– porque el lector tiene control sobre la lectura; tiene sentido que el
estudiante que tiene cierto grado de control sobre su proceso de aprendizaje tenga
un papel más activo en el mismo, partiendo de que ejercerá el control en la
medida que le importe, por ello se trabajan problemas de su interés.
Por otra parte, se destaca que la
pertenencia al grupo de investigación posibilitó que las profesoras
compartieran entre ellas el grado de avance en sus asignaturas, los aspectos
que habían abordado y cómo lo habían hecho, de modo que discutían y se exigían mutuamente.
Esto conlleva a pensar que la imagen del profesor que hace parte del grupo de
investigación, es un profesor sujeto de aprendizaje, puesto que las profesoras
reconocen a las otras y permiten su participación en la realización del
proyecto: la planeación era conjunta y lo suficientemente amplia para que el
problema se abordara desde las cuatro disciplinas manejadas por cada profesora;
de la misma manera, durante la ejecución, la corrección y la evaluación las
profesoras se reunían para reflexionar sobre lo que habían hecho y mejorar los
procesos.
Amén de lo anterior, las profesoras
del grupo de investigación se capacitan en la Universidad del Valle, participan
en la Red para la Transformación del Lenguaje y en diversos eventos en los que
se piensan la educación, en los cuales han socializado su experiencia,
sometiéndola a reflexión. De aquí que las profesoras crean que leer y escribir
ayuda a aprender: ellas mismas han producido textos sobre sus experiencias para
apropiarse del conocimiento que adquieren en la práctica, en las capacitaciones
y en sus propias lecturas. Esto pone de manifiesto por un lado su preocupación
por la educación, su real interés por mejorar su trabajo, y por otro, les ubica
como sujetos de aprendizaje, pensantes y reflexivos.
4. Representación de los estudiantes: Para
aplicar la pedagogía por proyectos se requiere que los profesores tengan la
visión de que los estudiantes son seres pensantes que pueden contribuir en la
planeación de su propio proceso de aprendizaje. En este caso se observa que
tanto las profesoras como los estudiantes participaron en la planeación de este
proyecto: se vieron una película propuesta por una estudiante, formularon juntos
los objetivos del proyecto y las estrategias para alcanzarlos.
De igual modo, durante la etapa de
ejecución las profesoras no eran las únicas encargadas de revisar, corregir y
proponer mejoras para los trabajos. Por ejemplo, en la producción de un texto
expositivo los primeros en revisar y corregir su trabajo fueron los estudiantes
mismos, es decir, hicieron autoevaluación durante la clase: intentaban
identificar las características de los textos expositivos, señaladas y
explicadas por la profesora de Lengua castellana. En otra actividad, los
estudiantes se reunieron por grupos y revisaron el trabajo de otro grupo y le
hicieron aportes para su mejoramiento. Los estudiantes eran también los
encargados de producir un folleto con la información aprendida sobre el calentamiento global y de preparar
exposiciones sobre este tema para todo el colegio.
En coherencia con lo anterior, se
infiere que la representación del estudiante de este proyecto corresponde a un
sujeto pensante, capaz, reflexivo y respetuoso del otro, razón por la cual planea,
revisa y corrige. Y en tanto sujeto pensante, capaz y reflexivo, también se le
ofrecen las estrategias que desde las disciplinas específicas puedan aportar a
la comprensión y solución del problema que se ha planteado en el proyecto de
aula. Luego, pues, no es un estudiante al que se le “facilitan” las cosas,
entregándole un conocimiento “machacado”, con discursos lexicalmente sencillos,
considerándole incapaz de desarrollar lo que necesita para comprender y aplicar
estos conocimientos a los problemas de su interés y producir también este tipo
de discursos; al contrario, los profesores dan libertad en el proceso de
aprendizaje, porque el estudiante es pensado como alguien que puede desarrollar
su capacidad a niveles discursivos y cognitivos que le posibiliten convertirse
en –como sostiene una de las profesoras- un investigador autónomo.
5. Interacción:
En relación a la interacción se tienen en cuenta dos aspectos: la organización
espacial en donde se dan las interacciones y su conexión con las conversaciones
que pueden darse entre profesoras, entre profesoras y estudiantes y entre
estudiantes.
Durante las sesiones de clase, se
observa que la ubicación espacial para la interacción depende de la actividad
que se esté llevando a cabo. Por ejemplo, en una autoevaluación que hicieron
los estudiantes a su texto a la luz de las características de los textos
expositivos, explicadas por la profesora, se ubicaron en filas, uno detrás del
otro, mirando hacia la profesora (delante del tablero). La interacción aquí se
observa principalmente entre la profesora y cada estudiante, coherente con la clase
tradicional: la profesora se encuentra delante de los estudiantes en una
función de orientación del trabajo
que se está realizando, pero sobre todo, y de acuerdo a la ubicación espacial,
como única orientadora del mismo. La profesora es quien explica las
características de los textos expositivos, pero son los estudiantes, orientados
por la profesora, quienes identifican tales características en sus textos,
revisando qué les falta o les sobra.
En otra actividad los estudiantes
estaban reunidos en círculos con sus grupos de trabajo y la profesora caminaba
por entre los grupos. En este momento revisaron el texto producido por otro
grupo y debían hacerle aportes. La profesora aquí sólo parecía necesaria en
caso de que los estudiantes tuvieran alguna duda sobre la dinámica de la
actividad o sobre las características de los textos expositivos. En otras
palabras, intencionalmente se empieza a dejar en manos del estudiante una
actividad que tradicionalmente ha sido del profesor: deben revisar el texto y,
fruto de la interacción con sus compañeros, corregirlo con criterios adecuados.
Esta parece ser una de las tantas estrategias usadas por el grupo de
investigación para contribuir a que el estudiante sea un investigador cada vez
más autónomo.
Hay una sesión de clase en la que
los estudiantes están también mirando hacia el tablero, pero esta vez la
profesora está sentada en su escritorio y en el tablero está pegado todo el
texto expositivo producido por unos estudiantes. El propósito de este ejercicio
es que todos los estudiantes del curso puedan leer el texto producido por uno
de los grupos, mientras el grupo expone cómo estaba su texto, cuáles fueron las
correcciones que el grupo evaluador le hizo y cómo quedó después de tales
correcciones. La interacción se da básicamente entre los estudiantes y con la
profesora en un contexto formal (exposición de su texto durante la clase).
Los estudiantes también manifestaron
haber compartido lo que habían aprendido sobre el calentamiento global y las
contribuciones a la solución del mismo, a los estudiantes de otros grados
mediante la presentación del texto expositivo producido. Asimismo, el grupo de
teatro hizo una dramatización con el tema en mención y estudiantes de
diferentes grados compusieron una canción de rap con letra alusiva al
calentamiento global, con el propósito de sensibilizar a la comunidad
estudiantil y persuadir de la importancia de cuidar el planeta. En este tipo de
interacciones con el resto de la comunidad estudiantil se observa la
importancia de la socialización en aras de mostrar a otros lo aprendido y
construido (conocimiento y texto escrito), actividad que, además, procuraba
motivar a otros a un aprendizaje con sentido.
De igual modo, los estudiantes
debían socializar lo aprendido en sus casas. Una de las madres de familia
afirma que sus hijas han cambiado algunas prácticas cotidianas, mostrando conciencia
sobre el problema del calentamiento global y su interés por hacer parte de la
solución. En otras palabras, la socialización es una de las formas de lograr
transformación en la sociedad, como contexto que debe impactar la escuela.
Ahora bien, en referencia a la interacción
entre las profesoras del grupo de investigación, es necesario mencionar las
reuniones para socializar las actividades que iban realizando en sus clases, en
relación con el proyecto de aula, y los problemas que tienen los estudiantes
para leer y escribir, debido a que pone de manifiesto la seriedad del proyecto
y el grado de exigencia para el mismo, así como la imagen de las otras
profesoras como pares competentes para aportar al mejoramiento de las prácticas
en cada asignatura, a través de la coevaluación.
La flexibilidad de la organización
espacial de acuerdo a la actividad específica que se realice en el aula, puede
ser reflejo de flexibilidad en los controles que ejerce el profesor. Llevar un
artículo sobre el calentamiento global como respuesta a los comentarios de
estudiantes que hablaron con preocupación de las altas temperaturas de la
ciudad, muestra un acercamiento de la profesora hacia los estudiantes, por
interesarse en lo que les preocupa. Propiciar una interacción entre los
estudiantes para evaluar a sus compañeros, muestra de igual modo, que lo que es
importante para un estudiante puede ser pertinente para la clase. La
interacción es clave para generar el interés del estudiante, mostrándole que lo
que para él tiene sentido, puede tener sentido e importancia formal para la clase.
6. Contexto institucional: La rectora ha reconocido que el
trabajo de las profesoras con los estudiantes impacta positivamente a la
institución, pues al grupo le han dado reconocimientos por esta experiencia, lo
cual ha dado más peso a su labor en la institución. Por este motivo, la
institución les ha otorgado un espacio de tiempo para las reuniones que hace el
grupo de investigación durante la ejecución del proyecto, y les facilita los
permisos para participar en las capacitaciones en la Red y en la Universidad
del Valle.
De igual modo, institucionalmente se
le ha reconocido al grupo de investigación la efectividad de su proyecto “Leer
y escribir para aprender” porque además de que los estudiantes aprenden los
conocimientos exigidos para su grado de escolaridad, trabajan valores y
relaciones sociales, marcando una diferencia entre los grupos que han cursado
asignaturas con esta configuración didáctica, dirigidos por el grupo de
investigación y aquellos que no.
Se observa, entonces, que hay apoyo
institucional para este tipo de prácticas que propician una forma diferente a
la tradicional de ver la educación, y por tanto de ver al profesor y al
estudiante, promoviendo un aprendizaje con sentido y la formación de
investigadores.
A MODO DE CONCLUSIÓN
El proyecto de aula, como
configuración didáctica, contribuye a interesar a los estudiantes en su proceso
de aprendizaje, fruto de atender a sus preguntas particulares, dando lugar a un
aprendizaje con sentido, en tanto les importe lo aprendido y encuentren aplicación
en su vida cotidiana. Se destaca que este proyecto no sólo trató de acercarse a
la comprensión de un problema, sino a contribuir a su solución. Ser parte de la
solución de un problema ayudar también a mantener el interés de los
participantes en el proyecto.
Además, la mirada interdisciplinaria
que hace el grupo de investigación ofrece a los estudiantes una comprensión del
problema con un grado de completitud mayor al que se hubiese conseguido
llevándolo a cabo en sólo una asignatura, puesto que se observaron fenómenos
que tenían influencia o relación con el calentamiento
global, desde la disciplina que
podía estudiarlos mejor.
En sintonía con el punto anterior, ver
el lenguaje como eje transversal de las disciplinas dada la importancia de las
prácticas de lectura y de escritura en el aprendizaje, permitió realizar
procesos de comprensión de textos complejos, mediante la aplicación de categorías
lingüísticas y discursivas características de los textos que leyeron los
estudiantes en el proyecto, y que dieron también consistencia a sus escritos.
En Colombia, la imagen del profesor como
orientador, que propone pero no impone, aunque sí enseñe estratégicamente los
contenidos de su asignatura en relación con un problema estudiado desde varias
disciplinas, no es el común denominador. Ciertamente, esta representación del
profesor da cuenta de una representación del estudiante: en una asignatura
donde profesores y estudiantes planean qué y cómo aprender, se ve un profesor
que ha decido dar libertad al estudiante para proponer, porque previamente ha
concebido al estudiante como un ser pensante, capaz decidir qué aprender y
cuáles son las formas más adecuadas para hacerlo.
[1] Identificados a
partir de la información contenida en el video y en el informe, aunque podría
haber más.
[2] Subrayo el verbo,
para identificar que eso es lo que la profesora considera que debe hacer el
profesor.
Referencias Bibliográficas
Carlino, Paula. (2008). Leer y escribir en la universidad. Conferencia dictada en la Universidad del Valle, Cali.
Coll, César y Sánchez, Emilio. (2008). El análisis de la interacción alumno-profesor: líneas de investigación. En: Revista de Educación. Mayo-Agosto, No. 346. España: Ministerio de Educación, Deporte y Cultura.
Leer y escribir para aprender. (2007). Informe del proyecto de aula: ¿Cómo enfrentamos el calentamiento global? Institución Educativa Ciudad de Cali.
Leer y escribir para aprender. (2007). Video sobre el proyecto de aula: ¿Cómo enfrentamos el calentamiento global?. Institución Educativa Ciudad de Cali.
Leer y escribir para aprender. (2007). Informe del proyecto de aula: ¿Cómo enfrentamos el calentamiento global? Institución Educativa Ciudad de Cali.
Leer y escribir para aprender. (2007). Video sobre el proyecto de aula: ¿Cómo enfrentamos el calentamiento global?. Institución Educativa Ciudad de Cali.
En relación con este análisis, te comento:
ResponderEliminarMe parece organizado, precisas el foco y lo desarrollas. Esto te permite abordar diversas aristas del mismo.
Difiero un poco de esta afirmación: "los objetivos y las estrategias del proyecto de aula efectivamente contienen los objetivos relacionados con cada disciplina involucrada". Me parece que como fueron planteados por los estudiantes en la clase de química, no queda muy claro -y la profesora de Lenguaje no ayuda a hacerlo- qué es lo que se va a trabajar en Lenguaje. Porque "elaborar un texto" es demasiado general y para volverse objeto hay que centrar más. Lo que uno observa es que se aborda en el área los textos expositivos y se realizan folletos que tienen un interés más de convencer, argumentar la necesidad de actuar. Esto no es claro en el proyecto, porque los objetivos no lo eran...
Este aspecto, así como una mirada más detenida en los textos de los estudiantes -no se si en lo que leiste no había- muestra que, como los textos expositivos no eran para publicarlos, en estos no se hizo mucho énfasis en los aspectos textuales.
Creo que hace falta la referencia del video que viste y el artículo que leiste de la experiencia.
en las
Creo que tal vez tiene razón. No tengo suficientes elementos para decir que sí se lograron los objetivos planteados en la asignatura de lengua castellana, ya que la información al respecto es insuficiente para determinar esto.
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